El Instituto andaluz de enseñanza tiene una larga y dilatada trayectoria formativa que comienza sus actividades en 1995, afrontando con éxito la formación a nivel privado de más de 15.000 alumnos en diferentes áreas formativas, destacando entre ellas la de Seguridad Privada. En esta área han sido más de 8.000 alumnos los que han obtenido la debida Tarjeta Profesional de Seguridad Privada y han sido insertados en el mercado laboral para el desarrollo de su profesión en múltiples empresas del sector de la Seguridad Privada.
No obstante, nuestras Acciones Formativas se han extendido a diferentes familias profesionales, entre las que destacan: Analista de Aplicaciones Informáticas, Analista Contable, Administrativo en Gestión Fiscal de Empresa, Vigilante de Seguridad Privada, Técnico Auxiliar en Diseño Gráfico, Vigilante Nocturno-Sereno, Formador Ocupacional, Empleado de Oficina, Administrativo Polivalente para Pymes, Administrativo de Personal, Aplicaciones Informáticas de Gestión, Experto en Gestión de Salarios y Seguros Sociales, Gestión de Empleo, Gestión Contable y Gestión Administrativa para Auditorias, Diseñador Web y Multimedia.
En cada uno de estos sectores, el IAE puede acreditar un largo historial de ediciones de cursos en el cual se han desarrollado y ejecutado acciones formativas tanto específicas y homologadas para la formación de desempleados, como sectoriales y transversales para los sectores de la formación de ocupados.
Desde el inicio de nuestra colaboración con el Servicio Andaluz de Empleo que data de 1998, el objetivo de la Entidad se ha centrado en ofrecer una formación de calidad en consonancia con las nuevas demandas sociales y laborales que han ido surgiendo a lo largo de estos años. Para ello la empresa cuenta con una Red de Centros Colaboradores con la Consejería de Empleo de la Junta de Andalucía a lo largo del todo territorio andaluz.
A lo largo de toda nuestra andadura en el sector de la Formación siempre hemos tenido muy presente la filosofía de esta empresa basada en la innovación, la flexibilidad y la adaptabilidad, puesto que el epicentro de todo el proceso formativo son los alumnos. Este principio marca la gestión y desarrollo de nuestras acciones formativas tanto en lo referente a la metodología que los docentes emplean en el transcurso de los diversos cursos, como a los materiales y recursos didácticos que se emplean en el desarrollo de los mismos.
En todo momento nuestros docentes tienen presente que la acción metodológica a emplear no debe basarse solo en la transmisión de conocimientos, sino que también se le debe aportar a los alumnos los recursos indispensables para que continúen su autoaprendizaje una vez finalizados los Cursos de Formación.
El material didáctico que se utiliza no se limita a los manuales escritos de cada uno de los cursos ( en los cursos on-line disponen de una versión descargable), sino que se encuentra apoyado constantemente por un material multimedia de aplicación práctica, así como también se hace uso de las Nuevas Tecnologías aplicadas a la Formación, utilizando la plataforma de teleformación, recursos web y un sinfín de recursos multimedia y audiovisuales que imprimen al el desarrollo de las acciones formativas dinamismo, innovación y calidad.